Hay veces que te mataría. Es feo empezar así, parece como si todo fuese muy violento, pero es un sentimiento de amor que tengo por vos. Tanto amor hace que quiera golpearte muy fuerte a veces. Usualmente. Casi siempre. Siempre. Quiero golpearte siempre, porque una (y cuando decimos "una" me refiero a mi) va feliz de la vida ("feliz" de la vida) y apareces vos, alto, flaco, con un pico de montaña en la cabeza, auriculares blancos colgando de la remera, buzo, sweater o campera, ese arito que te queda super bien y se engancha en mi pelo, y bueno, le das un vuelco a mi vida. Pero, pareciera que me refiero a una simple vuelta, pero no. Un giro de 180 grados, quedo de cabeza. "De cabeza por tu amor, y con el mundo a mis pies". Sos raro... sos predecible pero a la vez no, "una" se queda pensando... "¿Hara esto? No, no creo" pero si, lo terminas haciendo. Das una impresión de algo que no querés hacer pero que terminas haciendo, y creo que no sería la primera vez que te lo diga si te digo que me gusta tu capacidad de escuchar, no específicamente tu capacidad, sino cómo te pones. Sereno, serio. Es muy tierno, muy lindo de admirar. Y la que diga que tu estilo no es lindo, mándenla directo a la guillotina. Tu estilo es genial, es simplemente sensual y genial. Toda una estrella de rock my baby. Das esa impresión, excepto cuando te haces el "suelto y soltero" que te odio demasiado. Siempre te odio. Más cuando eras perseguido o celoso... que ganas de matarte, de matarte a besos. Porque eran los momentos más hermosos, tu expresión diciendo "tengo celos" es la segunda carita más dulce del mundo, porque la primera es tu carita de "te amo y siempre voy a hacerlo" o "te amo más de lo que esas palabras significan". Qué dulce es tu cara directamente. Todas tus expresiones me gustan. Enojo, confusión, felicidad, placer, algunas más que otras. Pero todas en fin, aunque es feo que a veces por malos días me trates mal... Me siento culpable de tus malos días a pesar de estar consciente de no serlo. Pero bueno, no creo que seas el único al que le pasa.
Mira, ahí venís caminando y puedo poner en práctica todo lo que dije. Caminas peinándote y mirando para cualquier lado que no sea donde estoy yo, siempre con una auricular puesto. Caminas con un poco de aire de superioridad, pero no es lo que queres demostrar, además te queda bien. Todo te queda bien, si fueses más chiquito te pondría en mi mesita de luz. Ocuparías un lindo puesto ahí, siendo lo primero en ver al despertar y lo último antes de dormir. Aunque habría días que te revolearía por toda la casa, que tendría ganas de tirarte por la ventana y hasta podría tratar de romperte yo misma. Pero no, no podría, porque además seria mi culpa, porque son broncas del momento. Broncas por no saber que te pasa, broncas por no ser tratada con cariño, broncas por sentirme así de estúpida, broncas por esperar más de lo que me das, broncas por tantas cosas, que a pesar de que seas el souvenir más lindo de mi mesita de luz, te revolearía por toda la casa para luego agarrarte, acariciarte, arreglarte y volver a colocarte de nuevo en mi mesita con mucha ternura. Me quedo la mente en blanco, no sé que más escribir, quiero verte, y abrazarte, chau.
No hay comentarios:
Publicar un comentario